“El Rulo”, se llama Darian Schijman; es periodista de CQC y colándose, vestido de notero en los Premios Tato, logró que lo contraten en la TV. “Me estoy acostumbrando a asimilar la fama”, confiesa el Rulo.rulo

 

¿Cómo fue tu llegada a la TV?

 De un modo sorpresivo. Estuve muchos años haciendo comerciales. Mientras tanto, golpeaba puertas para conseguir castings de  televisión a los que me costaba mucho llegar. A mediados de 2011 logré ir a hablar con tres productores ejecutivos de programas que estaban al aire. No conseguí que me tomaran ninguna prueba, pero me llevé la enseñanza de que debía tener material mío para mostrar.

Entonces, a finales de ese año me colé como periodista en la entrega de los premios «Tato» (su primera edición) y me vestí como un notero de Caiga Quien Caiga. Con una cámara prestada, le pedí a un amigo que me grabara e hice entrevistas como si fuera un verdadero cronista. Llegué a mi casa, edité el material y lo subí a Youtube. A la semana, me llamaron de la producción de CQC para contratarme. Empecé en marzo de 2012.

¿Cambió tu vida desde que empezaste a trabajar en un programa tan popular como CQC?

En el día a día no me cambió tanto, sigo viviendo igual que antes y hago
prácticamente las mismas actividades. Es verdad que haberme hecho
conocido sí me cambió en algunos aspectos. Cuando voy a lugares donde
hay alta concentración de gente (boliches, recitales, canchas) hay veces
que la exposición es muy alta y se vuelve una experiencia diferente, la
gente se me acerca a hablarme y algunos me piden fotos, es una situación a
la que me estoy acostumbrando lentamente.

¿Qué sentiste frente al reciente episodio de discriminación del que fuiste objeto?

El audio radial que hicieron sobre mi vida y la de mi familia fue un hecho
lamentable. Sentí el antisemitismo en primera persona. No lo denuncié, pero
lo estoy pensado, todavía me queda un año y diez meses para hacerlo…

Al convertirte en una cara conocida con llegada masiva al público,  ¿qué liderazgo intentas transmitir?
Entrar a trabajar en la televisión nunca estuvo ligado al tema del
liderazgo en mi vida. De todos modos, me gustaría poder transmitir algunos
valores en el caso de poder hacerlo. Creo que cada persona es diferente,
por su educación, su creencia, su crianza y eso, en definitiva, nos hace a
todos iguales. Todos tenemos sueños, objetivos y ganas de hacer cosas.