COBOSJulio Cobos es diputado nacional por la provincia de Mendoza.  Anteriormente fue gobernador de su provincia natal, desde 2003 a 2007, y al finalizar su mandato, asumió la vicepresidencia del país hasta el 10 de diciembre de 2011, momento en que finalizó la primera presidencia de Cristina Kirchner.  Todas las miradas se posaron sobre él cuando el 17 de julio de 2008, luego de casi 20 horas de debate en el Congreso, el funcionario realizó su “voto no positivo” a la resolución 125 que establecía retenciones a las exportaciones del sector agropecuario.

 

¿Cómo definiría al momento que vive el país? 

Argentina vive momentos institucionales complejos. La muerte del fiscal Nisman ha sido el detonante de esta situación de larga data y es una crisis difícil de mensurar tanto en sus alcances como en sus consecuencias. Esto es producto de una forma de entender y gestionar el poder, incapaz de distender tensiones, necesitado de conflicto permanente. Todo en un contexto de finalización de mandato, factor que también se debe tener en cuenta.

Estas debilidades se compensan con las riquezas y potencialidades que tiene nuestro país. Creo que cambiando la forma de administrarlo, cambian los resultados obtenidos y se pueden saldar aspectos pendientes. El punto de partida es la recuperación de la institucionalidad y esto se logra respetando las leyes, las reglas y dando un marco de previsibilidad que permita la planificación a largo plazo, marco surgido del acuerdo y el consenso con todos los sectores sociales.

 

¿Qué puesto le gustaría asumir en este 2015 y qué ideas llevaría adelante?
Presidente de la Nación, tengo la vocación para llevar a cabo esta transformación de la cual hablaba anteriormente, proponiendo el desarrollo argentino basado en tres ejes: institucional, económico y social. Empiezo por lo más importante, a mi entender, si hablamos de futuro:  nuestro país necesita cambios en sus matrices, empezando por la educativa, adaptándola a la productiva, con cambios en la formación para frenar y revertir la pérdida en la calidad educativa y así lograr una educación de excelencia que permita construir un mañana de bienestar.

El primer delito es que un chico esté en la calle y no en la escuela, y esto hay que cambiarlo. En cuanto a lo económico, el déficit energético es la punta del ovillo. En el 2010 comenzamos con problemas de importación de combustibles y caída de la balanza comercial energética, que se convirtió en negativa.  En cuatro años perdimos la soberanía energética e importamos más de 37 mil millones de dólares en combustibles y energía. Se implementaron medidas equivocadas y se generó una espiral inflacionaria. Cayeron las importaciones, las exportaciones y la balanza comercial. Entonces,  debemos trabajar en cuestiones estratégicas y trabajar para brindar las condiciones de competitividad que necesita la economía. Esto incluye una redistribución eficaz de los subsidios económicos, cambios en la matriz laboral y reformas en las políticas tributaria.

El modelo es lograr una economía con desarrollo territorial y sectorial, integrando el campo, la industria y los sectores terciarios.  Finalmente, y en lo institucional: independencia de poderes, Justicia independiente, fortalecimiento de los organismos de control, saneamiento del sistema de estadísticas y erradicación de la corrupción, entre otras medidas.

 
¿Qué le diría a la gente que plantea que sólo puede gobernar el peronismo en el país? 

Es un mito, como tantos otros. Se puede hacer y muy bien, solo falta confianza. Podemos tener ese país como el que soñaron nuestros padres, con valores, con el ejemplo desde arriba hacia abajo. Estoy seguro que al vernos recuperar la movilidad social ascendente que caracterizó a este pueblo, todo se ordenará. Fui electo gobernador de Mendoza en 2003, época difícil para el país y para mi partido. Sin embargo, con convicción y vocación de servicio llevamos adelante una muy buena administración provincial. Si damos soluciones y no generamos conflictos, la sociedad mira con otros ojos a la política. Un ejemplo, un verdadero federalismo implica distribuir los recursos económicos como corresponden, sin discrecionalidad y por vía institucional. De esta forma, gobernadores e intendentes no deben preocuparse por los vaivenes y las coyunturas políticas, ni peregrinar por los despachos de funcionarios en la Casa Rosada.

Los fondos se entregan de modo institucional y eso haremos, entonces sólo deberán preocuparse por gobernar mejor y por brindar soluciones. Claro que se puede gobernar sin ser peronista, el secreto está en hacerlo para todos.

 

¿Qué liderazgo desarrolla en su tarea? ¿Bajo qué premisas?

Debo decir que aprendí sobre liderazgo en dos lugares fundamentales: en mi familia y en la escuela,  por eso hablo siempre de educación,  y en un momento muy particular para todos los argentinos. En primer lugar, en mi familia.  Mi padre era un trabajador peronista de Caseros, un luchador incansable, de objetivos claros y valores muy fuertes que legó a mis hermanas y a mí; acompañado por mi madre, ama de casa y costurera, quienes tenían un objetivo claro: hijos preparados para la vida. Fue en esa casa donde aprendí valores y atributos que me forjaron: esfuerzo, perseverancia, responsabilidad, honestidad y solidaridad.

El segundo lugar, en la escuela, tanto en la primaria como en la secundaria, realizada en el Liceo Militar Espejo de Mendoza, allí agregué a mi formación disciplina, camaradería y espíritu de sacrificio. Además, cuando ocurrió el conflicto del Beagle con Chile, en 1978, estuve movilizado en la frontera, como subteniente. Fueron momentos delicadísimos y donde había que tener el temple para saber qué hacer en situaciones límites.

Las circunstancias me obligaron a impartir órdenes a jóvenes de mi misma generación y no era fácil, fue un desafío personal.  Creo que liderazgo es justamente eso, aprender, conocer, escuchar y decidir. Aplicar lo aprendido, focalizar metas, planificar cómo llegar a ellas y hacer lo posible para alcanzarlas en el marco de los valores que nos formaron.

Todos los Derechos Reservados © www.LideresArgentinos.com