¿Qué lo llevó a renovar su candidatura a intendente de San Isidro?GUSTAVO-POSSE1
Luego de que declinara mi precandidatura a gobernador de la Provincia de Buenos Aires en pos de aportar a la unidad de la oposición, realizamos una reunión de la Acción Vecinal San Isidro es Distinto. Fue un encuentro movilizador del que participaron activamente unas dos mil personas, entre ellos referentes de la UCR, PJ, socialismo y del PRO, junto a vecinos independientes , sin filiación política, que integran un gran número de las distintas organizaciones sociales que le dan vida a San Isidro.

Allí hubo un pedido específico, de común acuerdo, para que volviera a ser candidato a intendente. En esta oportunidad, con dos objetivos claros: el primero, defender el estilo de gestión que venimos implementando en San Isidro; el segundo, intentar con esta candidatura fortalecer también la propuesta a nivel provincial y nacional de un cambio respaldado en gestiones exitosas como son la de la Ciudad de Buenos Aires, la de San Isidro y la de tantos otros municipios que nos acompañan en este frente.

 

¿Qué aborda en su libro “San Isidro, las claves de un logro planificado”?
Se trata de un repaso de la acción de Gobierno que llevamos adelante en estos años. Se explica el proceso de decisión, la filosofía que sustenta el modelo de gestión que nos caracteriza y cómo, gracias a la planificación y al hecho de anticipar escenarios, contando con buenos equipos, logramos un municipio con un alto índice de desarrollo humano.

Se ve reflejada en hechos nuestra concepción de cómo debe ser una gestión de gobierno, esa que nos lleva hoy contar con toda la infraestructura que el siglo XX le demandaba a las ciudades: agua potable, cloacas, pavimento, espacios públicos de esparcimiento, un albardón único en Latinoamérica que terminó con la pesadilla que representaban las inundaciones en zonas de nuestro bajo de San Isidro, un sistema de bombas en el Reconquista, campos de deportes con profesionales capacitados en la detección temprana de enfermedades o malformaciones, túneles bajo las vías que salvan vidas y ahorran tiempo y tres hospitales modelo, entre tantas otras obras y servicios.

 

¿Qué proyectos quedan pendientes en San Isidro?
Esta misma filosofía es la que nos dice que cada logro alcanzado es un peldaño hacia la siguiente meta. Por eso en estos últimos años hemos avanzado en la implementación de la infraestructura del siglo XXI. Este es nuestro desafío para un próximo gobierno. Estamos desarrollando la mayor red de fibra óptica propia del país que nos permite transmitir las 24 horas de los 365 días sin interrupciones las imágenes de nuestro sistema de cámaras de seguridad (el mayor del país en número de cámara por habitante y km2), obras inéditas para prevención de inundaciones por el cambio de régimen de lluvias como los reservorios y aliviadores, nuevas tecnologías de tipo ecológico para menor consumo en iluminación, semáforos inteligentes, cada vez más servicios on-line que le ahorran tiempo a los vecinos, recolección de residuos diferenciada, desarrollo de movilidad sustentable con bicicletas y mejor transporte público, plazas integradoras y postas aeróbicas, entre otras iniciativas.

También si los vecinos vuelven a acompañarnos vamos a seguir siendo la garantía de ese consenso que hemos alcanzado entre todos sobre cómo queremos vivir. Diciéndole no a las presiones de grupos económicos y políticos para permitir los negocios inmobiliarios con torres en la Avenida Libertador, en el puerto (que pretendemos recuperar como espacio público una vez que nos lo ceda la Provincia) y en distintas zonas del distrito; sostendremos el compromiso de no permitir las excepciones al código de ordenamiento urbano; seguiremos siendo intransigentes con aquellos que quieren abrir el municipio al negocio del juego de los tragamonedas, bingos y casinos. Garantizamos un crecimiento planificado que mantiene el equilibrio entre el desarrollo urbano y la ecología (prueba de ello es que contamos con 1.7 árbol x habitante); regular mediante la planificación urbana la cantidad de población que puede vivir en el distrito para que los servicios públicos sigan siendo de calidad, entre otras iniciativas.

Vamos a seguir siendo ese Municipio que se anima a ir mucho más allá de sus responsabilidades de gobierno municipal para responder a las necesidades de nuestros vecinos. Ese municipio que cuenta con la tasa de sobrevida de niños recién nacidos más alta de Latinoamérica, que ofrece una cobertura de salud gratuita y universal para todo aquél que viva en San Isidro, que cuenta con un sistema enteramente municipal con 3 hospitales, un centro de desarrollo infantil y 17 centros de atención primaria, una planta de medicamentos y una larga lista de servicios innovadores en materia de salud del país como lo son el de estrés y nutrición, entre tantos otros. Que defiende la atención de profesionales médicos de excelencia con los mismos médicos que atienden en las clínicas privadas, con médicos de la UBA que se capacitan en nuestro hospital central, que se moderniza permanentemente con la incorporación de tecnología de punta y servicios digitales.

Un municipio que se animó a ir más allá de sus obligaciones y, anticipando ya en el año 2000 una realidad que hoy es uno de los problemas más graves del país como la inseguridad, desarrolló el primer sistema municipal de prevención de la inseguridad con un patrullaje municipal de móviles propios y más de 1000 cámaras de seguridad que son monitoreadas en tiempo real; hecho que hoy nos permite seguir exigiendo la creación de una policía municipal autónoma ya que tenemos todo lo necesario para hacernos responsables de esta problemática.

En el marco de un conurbano cada vez más difícil hemos logrado que nuestra gente crezca, estudie, trabaje y disfrute de un lugarcada vez más distinto: San Isidro.

 
¿Cómo definiría el liderazgo que usted desarrolla en San Isidro?
El liderazgo no puede ser designado, sino ganado. Se renueva diariamente en base al trabajo y al ser un buen piloto de tormentas en tiempos de crisis e incertidumbres. Entiendo al líder sólo como el referente de grupos de personas capacitadas para una tarea.

Un líder debe ser genuino. Muchas de las crisis que padecemos se deben al fracaso de quienes, intentando conducir a otros, no pueden siquiera conducir sus propias vidas y conductas personales. En otras palabras, el líder debe conducir también con el ejemplo.

El poder no es control sino que debe basarse en el consenso social, el diálogo, en la búsqueda del equilibrio, en acertar y aprender de los errores como en toda tarea humana para corregir y retomar el camino común.

El equilibrio también es un aspecto a tener en cuenta, más de una vez se ha dicho que “el problema es de todos” para que los verdaderos responsables no se hagan cargo del mismo.
El liderazgo es la capacidad de transformar la visión en realidad. Es la fortaleza de las propias convicciones, la capacidad de soportar los golpes y la energía para promover una idea.

Es preciso adecuar las estructuras para facilitar la participación abierta, mi concepción de liderazgo es la cogestión, es decir la participación plena en una propuesta horizontal, plural, basada en el mérito antes que en la negociación dirigencial.

Resulta hoy dificultosa la construcción de liderazgos confiables debido, no sólo a sus mecanismos de elección, sino también a la falta de propuestas convocantes o movilizadoras.
El presente siglo nos confronta a un necesario cuestionamiento como civilización motivándonos a preguntarnos acerca de nuestros objetivos como sociedad planteándonos caminos de desarrollo que prioricen aspectos humanos antes que materiales.